Afrontar los Miedos.

Hoy en día, hay personas a las que le gusta sentirse mal por todo, y no llegan a ver la realidad. Pienso que hay muchos motivos por los que nuestro cerebro está continuamente pensando, pero porque nosotros queremos, porque le mandamos a todas horas pensamientos negativos…y a su vez, no estamos pensando en el mal que le hacemos, y por lo tanto que NOS hacemos.

Os voy a contar una historia que me ha pasado muy recientemente, y de la cual, el curso de Inteligencia emocional me ha ayudado, sobre todo a hacer frente a un pequeño miedo que tenía. He estado trabajando durante 1 mes, en una empresa, en la cual, me encantaba el trabajo que hacía, viajaba, tenía contrato indefinido, buena posición…vamos lo que estaba esperando después de tanto tiempo. ¿Qué pasó? Sin yo entenderlo, una persona de mi departamento, me trataba diferente qué al resto, mi miraba mal, por encima de mí, me alzaba la voz cada vez que hablaba conmigo…yo no entendía nada, pero pensé… bueno has llegado nueva al departamento, ten paciencia, a lo mejor esa persona es así y le cuesta abrirse etc… pero cada vez que pasaban los días, yo dejaba que siguiera pasando; me desahogué y pedí consejo a dos personas que sabía que me podrían ayudar.

Las dos coincidieron en que, tenía que pararlo, siempre con respeto y aplicando la asertividad; entonces ¿qué hice? Dio la casualidad que esa persona, me preguntó si me pasaba algo, y aproveché, me puse en posición de poder y le dije: “Pues mira, llevo varias semanas notando un comportamiento hacia mí, un tanto diferente al que tienes con el resto de compañeros del departamento, sobre todo alzándome la voz cada vez que te diriges a mí, y la verdad es que no estoy acostumbrada a ello en un ambiente laboral, y me frustra un poco, porque no creo que haya hecho nada como para merecerlo, ¿te pasa algo conmigo?” Noté, en una milésima de segundo, en su cara: miedo, vergüenza, e incluso terror….

Ahí me sentí poderosa, pero POR MI, por el daño que me estaba haciendo, cada día, cada minuto de mi vida, hasta que me di cuenta que no podía seguir así, sufriendo sin ningún porqué. Pero por lo menos, a mí, no me lo volvería hacer. Ese mismo día, me dijeron que no había superado el período de prueba, obviamente me quedé en shock, preguntando porqué, que había hecho mal, y no me dieron una razón lógica ni válida. Pensé que iba a ser de mi vida, recién mudada a Madrid, con un alquiler que pagar… Pero las dos personas que nombré anteriormente, me dijeron: “Fíjate, tienes que pensar que te han hecho un favor, eres una tía con gran potencial, pero vamos <<si no me quieren, prefiero no estar, y cuanto antes mejor>>”

Ahí es cuando me dije, que debería tener más autoestima, quererme mucho más, y tener confianza. Porque las cosas pasan por algo, y siempre son a mejor. Habría que enseñar a las personas a ser más íntegras, a no hacer daño a los demás sin un motivo aparente, a ser más humanas, honestas… sería un mundo mejor; pero a mi parecer, estamos muy lejos de ello. Doy gracias a la vida, por otros motivos, por tener a una familia que me quiere, a mi pareja, a los amigos que tengo y que cuento con los dedos de las manos, a tener salud y sobre todo a ser como soy, porque estoy aprendiendo a controlar mis sentimientos, a ser más fuerte, y aprender a ver lo bonito del momento.

Ojalá seguir aprendiendo a controlar mis sentimientos, a ayudarme a sentirme mejor conmigo misma, y hacer sentir a los demás lo mismo, porque es tan bonito, ver cómo la gente sonríe, cómo te escucha, cómo aprende de ti, cómo interpreta de una manera diferente a lo que estás diciendo, pero siempre con respeto; y lo mejor que la gente te quiera por cómo eres, y no por lo que tienes. Los derechos los creamos entre todos, pero cada uno se tendría que preguntar ¿Estoy haciendo lo correcto? ¿Estoy tratando a esta persona como se merece? ¿Lo estaré haciendo bien? ¿Me estoy queriendo a mí mismo? Una cosa tengo segura, primero soy yo, luego los demás.

He tenido muchos disgustos en la vida y errores, que los he podido evitar, ahora es mi momento de no volver a cometerlos.

Alicia Fernández. 03/2021